
Canapost, que formaba parte del municipio de Peratallada antes de la cración de Forallac, es un reducido núcleo de población situada a los pies de unas colinas poco elevadas, de formas suaves y redondeadas, a las estribacions meridionales de las Gavarres.
Este núcleo lo forman una docena escasa de mansíass distribuidas cerca de la iglesia parroquial de Sant Esteve, uno de los monumentos arquitectónicos i arqueológicos más importantes de la comarca. Al pueblo se llega por una bonita carretera que sale de Vulpellac y lleva a Peratallada y Ullastret. Queda separado de Peratallada por el monte d’en Turró.
El pueblo se menciona en un documento del año 901 con el nombre de Caneposto. En la fundación de la vida canónica en la Seu de Girona, del año 1019, se alude a un alodio de la parroquia de Canapost. La etimología del topónimo no está por el momento aclarada. Se ha dicho, de todos modos, que cana puede tener el sentido de piedra del camino, suposición que encajaría con el emplazamiento del lugar cerca de un antiguo sendero.
Paraíso arqueológicoEn Canapost se puede comprobar, gracias a los diversos restos arqueológicos conocidos, la continuidad de población, al menos desde la época romana hasta nuestros días. Se conservan restos de gran interés, como el sepulcro alto medieval o cista del Manso Puig-sec –sepultura antropomórfica asimétrica excavada a la roca que era señalada exteriormente con losas verticales – o las canteras conocidas como Clots de Sant Julià, que probablemente fueron explotadas en una época anterior a la romanización y durante la alta edad media, época en que paree que se construyó un santuario rupestre. A poniente dels «Cloto», cerca del Manso Ral, hay otro pavimento arqueológico con cerámica ibérica. A mediodía de la iglesia de Sant Esteve y de los mansos cercanos, han aparecido restos de población romana.

Otro lugar significativo lo encontramos en el Monte dels Socors, en la parte alta, y sobretodo, en la vertiente noreste, se han localizado restos de población preromana, justo donde ahora se encuentran las ruinas de la capilla de la Mare de Déu dels Socors. Este es un lugar recomendado para el visitante, sobretodo por la vista que hay.
El escritor Josep Pla describía así el lugar: «Els socors constituye un mirador excelente para contemplar este trozo de tierra románica, de una riqueza medieval tan viva y de una calidad de paisaje excelsa Desde este monte veremos las murallas y torres de Peratallada, Palau-Sator, Boada, Pals, Castell d’Empordà, Llavià, entre tierras de una gracia divina».
Cementerio medieval al descubiertoEntre los meses de noviembre de 2004 i mayo de 2005, el ayuntamiento de Forallac realitzó una excavación en el entorno de la iglesia. Estos trabajos han puesto al descubierto un cementerio de época moderna-contemporánea (de unos 200 años de antinguedad) y un cementerio medieval con importantes sarcófagos. Los arqueólogos han quedado enormemente sorprendidos por la riqueza de los hallazgos.
La zona ha estado convenientemente condicionada para poder ser visitada. El acceso es libre.