La población de Peratallada se encuentra justamente en el punto de contacto de la zona de colinas de las Gavarres y las tierras de la llanura bajoempordanesa, a la izquierda de la Riera Grossa El pueblo, que fue declarado conjunto histórico-artístico en el año 1975, es uno de los núcleos más importantes de Cataluña referente a arquitectura medieval. De un extraordinario atractivo y belleza, conserva su antiguo aspecto feudal, con calles estrechas y tortuosas, con numerosos entrantes y salientes. Destaca el castillo fortificado con su torre del Homenaje y el palacio (S. XI-XIV), las murallas (S.XII-XIII), y la iglesia de Sant Esteve (románica de principios del siglo XIII). Destaca también el gran foso que rodea la población, excavado a la roca viva. La población está asentada toda ella sobre la roca de gres, trabajada de varias maneras.
El castillo-palacio
Es en la época medieval cuando tenemos los primeros testimonios escritos de la población. Algunos documentos del S.X la mencionan con los nombres de Petra Scissa y Petra tallada. El castillo de Peratallada, alrededor del cual está resguardada la población, fue el centro de la baronía al cual pertenecía el mencionado linaje de los Peratallada, documentados des del siglo XI. El castillo se comprueba que existía en el 1065, pero algunas estructuras arquitectónicas parecen demostrar que en este núcleo ja debía haber existido una fortaleza más antigua.
El núcleo fortificado está Aencima de un enorme basamento de roca natural arenosa, cortada artificialmente para darle verticalidad. El montículo rocoso se levanta unos 4 o 5 metros sobre el terreno circundante. Encima de este se eleva el gran castillo, con su característica torre del Homenaje y el magnífico palacio, orientado a levante, que da a la Plaza del Castillo. El muro que rodea la torre maestra se adapta a la forma irregular de la loma y alcanza una considerable altura. También se pueden ver restos de almenas que dan un gran atractivo y misticismo a la construcción. La alta torre del Homenaje, la seña de identidad del pueblo, es de planta rectangular, coronada por almenas cuadradas. Tiene una puerta adovellada y tenia un piso intermedio de madera.
Las murallas
Peratallada fue una de las poblaciones catalanas mejor fortificadas. El sistema defensivo estaba formado por tres recintos de muralla. El recinto principal tenía el castillo en el centro, y los otros dos eran de grandes avanzadas o barbacanas hacia el norte y levante. Las tres murallas, con altos lienzos y torres, eran protegidas por profundas valles excavadas a la roca. Este foso, de cronología ignorada y discutible, alcanza en algunos puntos donde hoy es visible, una profundidad de 7 a 8 metros. Los sectores actualmente menos maltratados de las murallas se pueden ver al norte y al noroeste. Pertenecen en los fragmentos más grandes, al recinto septentrional y, en parte, al recinto principal que rodea el castillo-palacio. En el extremo norte de la población hay un extenso lienzo paralelo a la carretera, con altos muros y torres rectangulares, en el cual se abre el Portal de la Virgen, el único bien conservado de las murallas. Para entrar es necesario pasar por un puente sobre los valles, que en algún lugar, de una gran espectacularidad, es donde mejor se conserva.
Pueblo medieval
Peratallada ha sabido conservar su carácter rural, manteniendo con fidelidad sus orígenes arquitectónicos y urbanos. Se puede decir que no se ha expandido más allá del perímetro de las murallas. La población conserva todavía la distribución urbana medieval. Des de la plaza mayor, con sus singulares porches, hasta la trama de estrechas callejuelas, donde se puede descubrir un interesante conjunto de arquitectura popular. Sobre los muros más antiguos, se mantienen todavía viviendas características de los siglos XVI y XVII. La vivienda tradicional de Peratallada suele tener los bajos recubiertos con arcos de piedra, destinados a almacenes y bodegas, mientras la planta superior se dedica a habitáculo. Puede haber todavía otro piso como desván o granero y a menudo un patio o amplia era detrás.
Ámplia oferta gastronómica y cultural
A parte de sus atractivos arquitectónicos y históricos, la población es reconocida por su importante oferta artesanal y sobretodo gastronómica. Las callejuelas ofrecen el complemento idóneo a una visita al pueblo. Buena muestra de la calidad de los establecimientos del núcleo la podemos encontrar en las dos muestras gastronómicas que organiza la Asociación de Comerciantes y Restauradores de Peratallada a lo lago del año: La Cocina de la Huerta y La Cocina del Averío, que se han convertido en dos referentes de las prestigiosas promociones culinarias que se organizan a lo largo del año en el Baix Empordà.